—Necesito hacerle una prueba. No es invasiva, pero requiere que confíe en mí.
La recepcionista, una mujer de ojos cansados que apenas levantó la mirada, buscó en una carpeta amarilla. capitulo 3 la clinica del doctor ramirez exclusive
Afuera, la lluvia comenzó a tamborilear en el tejado. El doctor se levantó, se colocó una bata y encendió una lámpara articulada sobre la mesa. De un cajón sacó una pequeña caja metálica con instrumentos cuidadosamente envueltos. Marta, aun con el corazón acelerado, sintió un extraño alivio: la promesa de una explicación tangible. —Necesito hacerle una prueba
El doctor asintió, tomó notas en su cuaderno con un bolígrafo que chirriaba. Tras un silencio calculado, dijo: Afuera, la lluvia comenzó a tamborilear en el tejado
El pasillo olía a papel y a algo metálico. Cuadros de paisajes colgaban torcidos, como si hubieran sido colocados a la carrera. Marta dejó sus pasos ralentizarse al llegar a la puerta numerada. La abrió con el borde de la mano y entró.
—Voy a tomarle una muestra de sangre y otra de saliva —dijo—. También necesito que me describa exactamente cuándo comenzaron
—Pase, por favor. El doctor la verá enseguida en la sala 2.